La presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto a otros siete exfuncionarios, cuentan con una ficha roja de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol). La medida se deriva de las acusaciones y órdenes de aprehensión emitidas en su contra por la Fiscalía de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Al respecto, la mandataria federal detalló el alcance de la alerta internacional:
“Bueno, hay una orden de aprehensión por parte del gobierno de Estados Unidos. Eso hace que se alerten fichas rojas llamadas por parte de Interpol, eso es del gobierno de Estados Unidos. Si ellos llegaran a salir de México, otros países, a partir de la alerta roja que emitió el gobierno de Estados Unidos, pudieran llegar a detenerlos”.
De acuerdo con Sheinbaum Pardo, Rocha Moya permanece actualmente en Sinaloa bajo el resguardo de la Guardia Nacional; sin embargo, señaló que se desconoce si el senador morenista Enrique Inzunza (quien también figura en la lista de acusados) cuenta con la misma protección.
Finalmente, la presidenta aclaró que el gobierno mexicano no tiene la obligación legal de mantener una vigilancia especial sobre los implicados dentro del territorio nacional, aunque reconoció que existe un riesgo inminente de detención en caso de que decidan abandonar el país.
¿Qué significa tener ficha roja de Interpol?
Una ficha roja es una alerta internacional de búsqueda. No es una orden de arresto que emita la Interpol, sino un aviso urgente que se envía a las policías y aduanas de 196 países para advertirles que una persona es prófuga de la justicia en un país específico (en este caso, Estados Unidos).
Mientras los acusados permanezcan dentro del territorio mexicano, las autoridades locales no están obligadas a detenerlos basándose únicamente en esa ficha internacional, a menos que un juez mexicano emita una orden de captura nacional con fines de extradición.
Al momento de poner un pie en un aeropuerto internacional o cruzar la frontera hacia cualquier otro país miembro de la Interpol, los sistemas migratorios se activan de inmediato y las autoridades de ese lugar tienen el poder de detenerlos para ser entregados al gobierno que los busca.