Una devastadora riada golpeó la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet. Esta catástrofe dejó un saldo preliminar de al menos 160 personas fallecidas y alrededor de 900 desaparecidas, según medios locales.
La emergencia se produjo después de una avalancha acompañada de deslizamientos de tierra que provocó graves inundaciones y arrasó con infraestructura a su paso.
Cientos de turistas están desaparecidos
Entre las personas cuyo paradero todavía se desconoce se encuentran 384 turistas. En su mayoría extranjeros, mientras continúan las labores para localizar a quienes quedaron atrapados o incomunicados tras el desastre.
La magnitud de la emergencia llevó al Gobierno de Nepal a decretar un estado de emergencia por tres meses.
Edificios y vehículos quedaron bajo el lodo
Uno de los puntos más afectados es el distrito de Nuwakot, donde decenas de edificios de varios pisos quedaron sepultados bajo el lodo. Camiones y furgonetas también fueron alcanzados por los deslizamientos y las inundaciones.
Los daños a la infraestructura complican las labores en la región. Al menos 80 puentes fueron destruidos, dejando diferentes zonas incomunicadas y dificultando el acceso a las comunidades afectadas.
Las cifras de víctimas y desaparecidos son preliminares ante la magnitud de la emergencia.