En el bulevar Lázaro Cárdenas, a la altura de la zona conocida como la 5 y 10, un grupo de transportistas de la empresa Altisa bloquearon el área en protesta por la presunta invasión de rutas que, aseguran, afecta los recorridos que tienen concesionados.
Las unidades, identificadas por su color naranja, permanecieron detenidas sobre la vialidad, generando afectaciones al tránsito en uno de los principales puntos de conexión de la ciudad.
Al lugar acudieron autoridades municipales, elementos de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) y personal del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS), quienes entablaron diálogo con los transportistas. Minutos después, los manifestantes accedieron a liberar parcialmente la circulación, permitiendo el paso de vehículos.

Francisco Orozco, asesor legal de los transportistas, aclaró que la inconformidad no es contra los operadores ni permisionarios que recientemente fueron reubicados, sino contra las decisiones del IMOS y la falta de certeza jurídica que, señaló, existe respecto a las rutas concesionadas a las empresas que representa.
Explicó que tras la reubicación de taxis que anteriormente operaban sobre el bulevar Agua Caliente, se comenzaron a otorgar recorridos en distintas rutas que, de acuerdo con el representante legal, ya se encuentran concesionadas a empresas como Altisa y Calfia.
“No estamos en contra de los compañeros del volante, estamos en contra de las habilitaciones que les dieron”, señaló Orozco, quien agregó que la intención de los transportistas es ser escuchados y que se respeten las rutas que actualmente tienen asignadas.

Entre las rutas que mencionó se encuentran Santa Fe y 5 y 10, además de una solicitud para ampliar un recorrido hacia la zona del Tecnológico. Orozco afirmó que desde julio habían realizado escritos y sostenido acercamientos con las autoridades para plantear estas necesidades, pero, según dijo, recientemente se encontraron con la incorporación de nuevas unidades a recorridos que consideran propios.
El asesor legal también sostuvo que el incremento de unidades en una ruta podría afectar la operación de las empresas, debido a que las concesiones se determinan mediante estudios socioeconómicos que establecen la necesidad de servicio y el número de vehículos requeridos. Añadió que, desde su perspectiva, duplicar el número de unidades podría representar una afectación considerable para la operación de la empresa.
Por su parte, personal del IMOS señaló que la protesta derivó de una inconformidad relacionada con las rutas y explicó que ya se había realizado una mesa de trabajo con los transportistas. De acuerdo con lo informado en el lugar, se acordó una nueva reunión para el próximo viernes a las 9:00 horas, en las oficinas del instituto, con el objetivo de dar seguimiento a sus planteamientos.
Orozco indicó que los transportistas permanecerán atentos a la respuesta de las autoridades y reiteró que la protesta no busca afectar a la ciudadanía, sino abrir un canal de diálogo para resolver la disputa por los recorridos.