Venta de Movistar México se estanca por falta de información de Telefónica; contingencias fiscales añaden incertidumbre

Venta de Movistar México se estanca por falta de información de Telefónica; contingencias fiscales añaden incertidumbre

Fuentes cercanas a la negociación señalan que Telefónica no habría realizado la entrega completa de información financiera y operativa necesaria para avanzar en la compraventa.

Por Editorialsdr el 5 de noviembre del 2026 a las 5:35 pm PST

La venta de Telefónica México enfrenta nuevas dificultades ante señalamientos sobre la falta de divulgación de información indispensable para conocer el estado real del negocio y determinar su valor. A esta situación se suman posibles contingencias fiscales ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), que podrían representar un factor adicional de incertidumbre en una operación anunciada en abril de 2026 por 450 millones de dólares.

Fuentes cercanas a la negociación señalan que Telefónica no habría realizado la entrega completa de información financiera y operativa necesaria para avanzar en la compraventa, lo que mantiene abiertas interrogantes sobre las condiciones económicas de la transacción y las obligaciones que asumiría el nuevo propietario.

La situación ocurre mientras la compañía española analiza la posibilidad de otorgar un préstamo al consorcio comprador, encabezado por Oxio Inc. y Newfoundland Capital Management, como parte de las alternativas para estructurar la adquisición.

De acuerdo con información publicada por Bloomberg, Telefónica estudia un mecanismo de financiamiento del vendedor (vendor financing) que permitiría a Melisa Acquisition cubrir parte del precio de compra, establecido inicialmente en 450 millones de dólares.

Sin embargo, fuentes cercanas al proceso señalan que todavía no existe claridad sobre el importe del posible préstamo ni sobre la fecha en que podría concluirse la operación.

Falta de información complica la venta de Telefónica México

Uno de los principales puntos de tensión en la negociación sería la información que Telefónica debe proporcionar al comprador para evaluar las condiciones reales del negocio.

Según fuentes cercanas a las conversaciones, la compañía española no habría completado el proceso de divulgación de información, conocido en el ámbito corporativo como disclosure, indispensable para verificar la situación financiera, operativa y contractual de la empresa.

Esta información es relevante para que los compradores puedan evaluar los activos, pasivos, compromisos y riesgos asociados con la adquisición, así como sustentar el valor económico de la operación.

La falta de información completa estaría dificultando el avance de las negociaciones, incluso después de que las partes anunciaron públicamente un acuerdo de compraventa en abril.

A este escenario se suman señalamientos sobre contingencias fiscales vigentes de Telefónica ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), que podrían representar obligaciones económicas adicionales para la compañía. Estas contingencias, cuyo monto y situación jurídica específica no han sido confirmados para la filial mexicana, constituyen un elemento relevante para determinar el valor del negocio, particularmente si existen créditos fiscales controvertidos, procedimientos administrativos u obligaciones pendientes de pago.

La existencia de estas contingencias también podría ser un factor relacionado con la presunta falta de divulgación de información al comprador, aunque no se ha acreditado una relación directa entre ambos asuntos. En una operación de esta magnitud, conocer el alcance de los posibles pasivos tributarios resulta indispensable para evaluar riesgos, negociar garantías y determinar eventuales ajustes al precio de adquisición.

Hasta ahora, no se ha hecho pública una explicación detallada sobre el alcance de la información pendiente ni una fecha definitiva para completar el proceso.

Telefónica considera prestar dinero a Oxio para concretar la operación

En paralelo, Telefónica analiza una alternativa que podría facilitar el cierre de la compraventa: otorgar financiamiento al consorcio adquirente.

Bloomberg informó que la multinacional española mantiene conversaciones con Melisa Acquisition sobre un posible préstamo como parte de la estructura financiera de la transacción.

Este mecanismo, conocido como financiamiento del vendedor, permite que una empresa proporcione crédito al comprador para cubrir una parte del precio de adquisición.

Aunque es una herramienta utilizada en operaciones corporativas, también supone que el vendedor mantenga una exposición financiera después de transferir el negocio.

En el caso de Movistar México, todavía existen aspectos sin definir:

  • Monto del préstamo: no se ha informado qué proporción de los 450 millones de dólares podría financiar Telefónica.
  • Condiciones financieras: se desconocen las tasas de interés, los plazos de pago y las garantías que podrían establecerse.
  • Información del negocio: fuentes cercanas señalan que continúa pendiente información necesaria para evaluar la operación.
  • Contingencias fiscales: persisten señalamientos sobre posibles obligaciones ante el SAT cuyo alcance para la operación requiere aclaración.
  • Fecha de cierre: no existe una fecha definitiva confirmada para concluir la compraventa.
  • Valor de la transacción: el precio anunciado está sujeto a los términos y ajustes contractuales correspondientes.

La negociación del financiamiento se desarrolla mientras persisten los señalamientos sobre la información pendiente de entrega y las posibles obligaciones económicas que podrían influir en las condiciones finales de la adquisición.

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Venta de Movistar México fue anunciada en abril por 450 millones de dólares

El 7 de abril de 2026, Telefónica Hispanoamérica anunció un acuerdo para vender la totalidad de sus acciones en las sociedades que conforman su negocio mexicano a Melisa Acquisition.

El comprador está integrado por Oxio Inc., compañía especializada en servicios de telecomunicaciones mediante infraestructura de terceros, y Newfoundland Capital Management, firma de inversión.

La transacción fue anunciada por un valor de 450 millones de dólares, sujeto a los ajustes correspondientes.

Posteriormente, la Comisión Nacional Antimonopolio autorizó la concentración, lo que permitió superar una etapa regulatoria relevante.

No obstante, la autorización de competencia no equivale al cierre de la compraventa ni resuelve las condiciones financieras y contractuales que deben cumplir las partes.

Telefónica ha reducido progresivamente su exposición al mercado latinoamericano como parte de una estrategia para concentrar recursos en España, Alemania, Reino Unido y Brasil.

México forma parte de ese proceso de desinversión, después de más de dos décadas de operaciones bajo la marca Movistar.

Crece la presión para concretar la salida de Telefónica

La operación acumula varios meses desde su anuncio sin que se haya confirmado su conclusión.

El posible financiamiento del comprador, la falta de una fecha definitiva, los señalamientos sobre información pendiente de divulgación y las contingencias fiscales atribuidas a la compañía mantienen abiertas cuestiones relevantes para el cierre.

La situación también plantea interrogantes sobre la valoración final del negocio y las obligaciones que asumirían las partes.

Para Telefónica, el principal desafío será concretar su salida del mercado mexicano con una estructura financiera definida y proporcionar la información necesaria para que el comprador pueda evaluar plenamente la adquisición, incluyendo los riesgos fiscales y contractuales que eventualmente pudieran formar parte de la operación.

Mientras no se resuelvan estos puntos, la venta de Movistar México continuará pendiente, pese al acuerdo anunciado en abril y a la autorización regulatoria obtenida posteriormente.

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