
En Tijuana existe un espacio dedicado a rescatar libros que han sufrido el paso del tiempo. Se trata de “Hospital de Libros”, un proyecto encabezado por el encuadernador Alfonso Trinidad González Rodríguez, quien desde pequeño desarrolló su interés por la lectura y posteriormente aprendió las artes gráficas y la encuadernación cuando comenzó a trabajar en una imprenta a los 12 años.
El servicio comenzó formalmente hace poco más de un año y, desde entonces, Alfonso ha recibido principalmente Biblias, aunque también repara libros con portadas dañadas, humedad, hongos o problemas en el lomo y la encuadernación. Los trabajos pueden incluir desde cambiar una portada hasta reconstruir partes deterioradas, dependiendo de las condiciones y del valor sentimental que tenga cada ejemplar para su propietario.
Alfonso explica que algunos de los trabajos requieren especial paciencia, particularmente cuando se busca conservar los materiales originales del libro. El tiempo de reparación depende de cada caso, un cambio de pasta blanda puede tomar un par de días, mientras que una pasta dura puede requerir entre tres y cuatro días, independientemente de la carga de trabajo.



El Hospital de Libros ofrece atención presencial los viernes, de 1:30 a 3:00 de la tarde, mientras que los ejemplares pueden dejarse entre semana en Libros, Café y Jazz para posteriormente valorar el trabajo necesario. Alfonso también recomienda mantener los libros limpios, retirarles el polvo y evitar la humedad para prolongar su vida útil.