La Guardia Costera de Estados Unidos aseguró a 37 personas que presuntamente intentaban ingresar al país de manera irregular por mar, en distintos operativos realizados frente a las costas del sur de California entre el 5 y el 30 de octubre.
El primer caso se registró el 9 de octubre, cuando una tripulación del Equipo de Seguridad y Protección Marítima interceptó una lancha de 24 pies a unas siete millas de San Diego. A bordo viajaban 13 personas, quienes quedaron bajo custodia de agentes de la Patrulla Fronteriza en Imperial Beach, en Ballast Point.
Ese mismo día, el Sector Los Ángeles-Long Beach recibió el aviso de que el buque Narwhal, durante un patrullaje cerca de la isla de Santa Cruz, había detenido una embarcación de 25 pies con cabina cerrada en la que viajaban 23 presuntos migrantes.
La tripulación los trasladó a la Base de la Guardia Costera en Los Ángeles-Long Beach, donde fueron entregados al Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza. Por su parte, personal de la Estación de las Islas del Canal incautó la embarcación y también la transfirió a esa dependencia.
El 17 de octubre, vigilantes de la Guardia Costera notaaron una moto acuática sospechosa que avanzaba a alta velocidad frente a Point Loma, por lo que enviaron a una tripulación del MSST de Honolulu a investigar. Como el conductor ignoró las indicaciones de los elementos, comenzó una persecución en la que se sumaron motos acuáticas de la propia corporación.
Durante el seguimiento, la embarcación chocó con una ola y volcó. La tripulación logró detener al pasajero, pero el conductor nadó hasta la orilla y escapó.
La Guardia Costera indicó que trabaja de manera coordinada con socios federales e internacionales para desmantelerar redes de tráfico de personas y proteger