El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, informó que su país investiga el ataque registrado esta semana contra una boda en Kuhestak. Esta es una localidad del condado de Sirik, cerca del estrecho de Ormuz, en Irán, que dejó cuatro personas muertas, entre ellas un niño.
Las víctimas fueron reportadas por la Media Luna Roja Iraní, organización integrante del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
De acuerdo con un análisis publicado por diversos medios de comunicación, las evidencias disponibles apuntan a que el sitio probablemente recibió el impacto directo de un proyectil estadounidense. Cabe resaltar que Washington no ha confirmado que sus fuerzas fueran responsables.
Al ser cuestionado durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, JD Vance se mostró inicialmente escéptico ante los reportes. Y cuestionó la información difundida desde Irán.
Sin embargo, el vicepresidente aseguró que Estados Unidos investigaría el incidente y reconoció la posibilidad de que sus fuerzas puedan cometer errores durante operaciones militares.
“Si cometemos errores, y de nuevo, esta es una gran diferencia entre nosotros e Irán. Cuando nuestras fuerzas armadas cometen errores, aprenden de ellos para intentar mejorar”, declaró Vance.
Por su parte, el ejército estadounidense afirmó que está al tanto de los reportes sobre el ataque, pero sostuvo que sus fuerzas “nunca atacan a civiles”. Lo anterior pese a que se sabe que en los primeros días de guerra se atacó una escuela de niñas en donde 168 menores murieron.
Hasta el momento, Estados Unidos no ha reconocido oficialmente su responsabilidad por el ataque. Mientras continúa la investigación para determinar las circunstancias en las que ocurrió.