El gobierno de Estados Unidos a cargo del presidente Donald Trump ha llevado a cabo la deportación de al menos 980 mil personas desde el inicio de su segundo mandato, consecuencia de las políticas migratorias que ha establecido durante los últimos años.
De acuerdo con el informe del Migration Policy Institute (MPI), el análisis llevado a cabo desde el 20 de enero del 2025 hasta el 31 de julio del 2026, está basado en datos públicos obtenidos mediante solicitudes bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés).
Lo anterior se debe a que el Departamento de Seguridad dejó de publicar las cifras de este tipo de estadísticas desde la vuelta al poder del mandatario en 2025. Recordemos que en esa época, Trump llegó con la promesa de realizar “la mayor operación de deportación en la historia de Estados Unidos” con una meta establecida de un millón de deportaciones al año.
Por otro lado, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), llevaron a cabo alrededor de 980 mil deportaciones.

Aunque Trump ha presumido en múltiples ocasiones que los cruces irregulares en la frontera se han reducido a mínimos históricos, el 69% de las deportaciones corresponde a personas interceptadas en la frontera.
Hablamos de 340 mil que fueron devueltas por directamente por la CBP y otras 340 mil que fueron detenidas en la frontera y posteriormente deportadas tras la realización de los procedimientos necesarios.
El 31% restante fueron inmigrantes arrestados en el interior de Estados Unidos, quienes según el MPI probablemente eran personas que llevaban años viviendo en comunidades estadounidenses.
Sin embargo, contrario al mensaje de la administración que da a entender que la prioridad es sacar del país a criminales y demás delincuentes, el estudio indica que el 71% con al menos un par de años de residencia nunca habían cometido un delito.