Desechos del Río Tijuana están contaminando el aire en San Diego

Desechos del Río Tijuana están contaminando el aire en San Diego

El nuevo estudio de la UC Riverside compartido en Scientific Reports detalla los daños que los desechos tóxicos del Río Tijuana provocan en el aire y el océano de San Diego.

Por Sonia Zavala el 3 de noviembre del 2026 a las 4:35 pm PST

La UC Riverside ha dado a conocer que los desechos vertidos en el Río Tijuana pueden llegar a viajar hasta 7 veces más lejos de lo esperado antes de dispersarse en el aire, afectando así la calidad del aire en San Diego en una extensión de al menos 32 kilómetros de su origen.

El estudio, publicado en Scientific Reports, detalla que este río transporta una mezcla de aguas residuales sin tratar, la cual proviene de inodoros, desechos industriales y más, transportándose hasta el Océano Pacífico en Imperial Beach.

Se menciona que los químicos presentes en las aguas residuales pueden llegar a permanecer en el océano el tiempo suficiente para desplazarse hacia el norte a lo largo de la costa de San Diego antes de liberarse a la atmósfera.

Con dicho hallazgo se explica por qué los investigadores detectaron contaminación del aire relacionada con el río Tijuana cerca del muelle del Instituto Scripps de Oceanografía en La Jolla, a aproximadamente 35 kilómetros de la desembocadura del río.

“Ya se sabía que los compuestos de estos residuos podían llegar al aire, pero hasta ahora no nos habíamos dado cuenta de hasta dónde podían viajar bajo el agua antes de emerger”, dijo la científica atmosférica y autora principal del estudio, Karolina Cysneiros de Carvalho.

Cysneiros de Carvalho llevó a cabo la investigación en la UCR y en el Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR) en Colorado, en donde era investigadora postdoctoral visitante. Asimismo, colaboró ​​en el estudio con el científico atmosférico de la UCR, William Porter, la química atmosférica de la UCR y el NCAR, Kelley Barsanti, y Kimberly Prather de la UC San Diego.

Si bien, investigaciones previas mostraban que los desechos que fluyen por el Río Tijuana afectan la calidad de aire en comunidades cercanas a la frontera, se buscaba determinar si esta misma podría llegar a extenderse más allá, por lo que entre agosto y septiembre de 2024, recolectaron muestras de aire en cuatro ubicaciones que abarcan desde el río Tijuana hasta La Jolla. 

Karolina Cysneiros de Carvalho/UCR
Karolina Cysneiros de Carvalho/UCR

“El momento elegido ofreció un experimento natural. El verano suele ser la estación seca, cuando el caudal del río Tijuana puede reducirse casi a cero. Pero en 2024, volúmenes inusualmente grandes de aguas residuales fluyeron por el río a pesar de la falta de lluvia. Aproximadamente entre 160 y 207 millones de litros diarios desembocaron en el Pacífico, generando un extraordinario episodio de contaminación durante la estación seca”, se detalló.

Investigadores rastrearon trisulfuro de dimetilo (un compuesto volátil que contiene azufre y que está asociado con la descomposición de materia orgánica y aguas residuales); con las muestras identificaron al río Tijuana como una importante fuente de dicho compuesto, llegando a detectarlo incluso en el sitio más alejado: La Jolla.

Sin embargo, dicho hallazgo planteó un problema, ya que el trisulfuro de dimetilo no dura mucho una vez que está en el aire, mostrando que tenía que haber desaparecido mucho antes de arribar a La Jolla; con el desvío de las aguas residuales, la cantidad de la misma que llegaba al río disminuyó y los niveles del compuesto, por igual; pero parte de la sustancia permaneció en el ambiente por aproximadamente dos días, descubriendo que la contaminación se almacenaba en el océano.


“Normalmente, el trisulfuro de dimetilo reacciona rápidamente en el aire y desaparece. Sin embargo, en el agua puede sobrevivir mucho más tiempo. Por lo tanto, las corrientes oceánicas pueden transportarlo hacia el norte antes de que finalmente cruce la frontera entre el agua y el aire. Los modelos mostraron que, a una profundidad de unos 10 metros, hasta el 76 % del compuesto podría sobrevivir al trayecto de 35 kilómetros en las condiciones que examinaron los investigadores.”

Las mediciones de aguas oceánicas confirmaron las sospechas, ya que durante el mismo periodo se detectaron niveles de agua dulce a lo largo de la costa, mostrando que el agua cerca de Del Mar se asemejaba cada vez más al agua medida más al sur, cerca de la desembocadura del río Tijuana.

Investigadores recalcaron que dichas observaciones se realizaron durante un periodo extraordinario de vertidos sostenidos de aguas residuales en una estación seca, por lo que aún se desconoce hasta dónde se desplazan en condiciones más habituales e incluso bajo el proceso de estaciones, corrientes oceánicas, vientos o variaciones en el caudal de ríos.

“El nuevo estudio muestra que los ríos y océanos pueden alterar ese recorrido, preservando algunos compuestos químicos y permitiendo que se dispersen en el aire mucho más lejos de su fuente original de lo que predeciría el transporte atmosférico por sí solo.”

Cabe destacar que este estudio no analizó si estas concentraciones de contaminantes representan un riesgo para la salud humana; sin embargo, podrían modificar la manera en la que científicos determinan en dónde las personas podrían entrar en contacto con la contaminación, además de ayudar en mejorar los modelos de calidad del aire, reiterando que la contaminación del agua y el aire no deben de ser tratados como problemas ambientales separados.

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