Las personas que permanecían en el Centro de Rehabilitación Jireh se encuentran a salvo y disponen de opciones para dar continuidad a su proceso de atención. Luego de la suspensión del establecimiento, se llevó a cabo su valoración médica, traslado y acompañamiento, garantizando en todo momento el respeto a sus derechos humanos.
De las 84 personas que egresaron, 73 fueron trasladadas a otros centros de rehabilitación para continuar con sus procesos y 11 salieron voluntariamente acompañadas de sus familiares. Antes de los traslados, personal de salud realizó valoraciones para determinar sus condiciones y necesidades de atención.
Estas acciones se realizaron para proteger su integridad, en el contexto del homicidio ocurrido recientemente al interior del Centro Jireh y de las irregularidades detectadas posteriormente durante las revisiones de la autoridad sanitaria.
El Centro Jireh permanece vacío, con sellos de suspensión y sin actividades por tiempo indefinido, mientras continúan las diligencias correspondientes.