Esta mañana IBERO Tijuana llevó a cabo la ceremonia de toma de posesión de la Dra. Sarah Obregón Davis como Directora General de IBERO Tijuana, convirtiéndose en la primera mujer en encabezar la institución jesuita.
Previo al mensaje de la Dra. Sarah, el sacedorte y rector de la Universidad Iberoamericana Tijuana, el Dr. Luis Arriaga Valenzuela, compartió un mensaje y esto fue lo que indicó:
“La Dra. Obregón llega a esta importante responsabilidad después de haber estado al frente de esta dirección académica, ese paso previo le ha permitido acercarse de manera directa a la gran vida de la universidad y a las responsabilidades que tendrá por delante”.
Además declaró que la Dra. Sarah Obregón tiene una amplia experiencia en la gestión universitaria, desarrollando su trabajo en desarrollo urbano, asumiendo distintas responsabilidades académicas y directivas, coordinando programas de posgrado y siendo autora de publicaciones que reflejan su trayectoria académica.
El rector también señaló 5 tareas que encomendará para los próximos años durante su gestión, entre ellas se encontraron las siguientes:
- Continuar crecimiento académico en IBERO Tijuana.
- Asegurar sostenibilidad de la universidad.
- Profundizar la relación de la casa de estudios con las dinámicas del territorio fronterizo.
- Mantener a la universidad a la vanguardia tecnológica.
- Impulsar la actualización de la infraestructura del campus.
Finalmente el rector agradeció y concluyó su mensaje con un abrazo hacia la nueva directora de la institución.

Las palabras de la Dra. Sarah Obregón
La Dra. Sarah Obregón inició su discurso citando al poeta chileno Pablo Neruda y haciendo referencia a uno de sus libros, al que, dijo, suele regresar con frecuencia.
“Es un libro al que regreso, como los que más me conocen lo saben, porque, como dice el título, solo abre preguntas y no da respuestas, pero te deja reflexionando”, expresó.
Entre las preguntas que recordó de la obra mencionó: “¿Cuántas iglesias tiene el cielo?, ¿por qué no ataca el tiburón a las simpáticas sirenas?, ¿conversa el humo con las nubes?, ¿es verdad que las esperanzas deben regarse con rocío?”.
A partir de esta reflexión, Obregón explicó que decidió titular su discurso “Convocar a la esperanza”, al considerar que esta representa una de las principales tareas que le corresponden desde su nueva misión.
Entre su discurso indicó que la esperanza guía a la universidad hacia tres tareas fundamentales: acompañar, escuchar e inspirar.
