El condado de Los Ángeles acumula 100 casos de virus del Nilo Occidental durante la actual temporada de mosquitos, la cifra más alta registrada en este punto de la temporada en casi una década, informaron autoridades de Salud Pública.
De acuerdo con el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, hasta el 17 de septiembre se habían registrado 100 infecciones, de las cuales 94 requirieron hospitalización. Además, cinco personas han muerto a causa de la enfermedad.
La cifra representa el mayor número de casos registrado tan temprano en la temporada desde 2017, cuando el condado contabilizó 268 casos durante toda la temporada de mosquitos. Autoridades señalaron que casi todos los pacientes diagnosticados este año presentaron cuadros graves que afectaron el cerebro o la médula espinal y requirieron atención hospitalaria.
El virus del Nilo Occidental se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados, generalmente después de que estos se alimentan de aves portadoras del virus. La mayoría de las personas infectadas no desarrolla síntomas; sin embargo, alrededor de una de cada cinco puede presentar fiebre, dolor de cabeza, dolores corporales, dolor en las articulaciones, vómito, diarrea o sarpullido.
En casos menos frecuentes, la infección puede provocar complicaciones graves, entre ellas fiebre alta, rigidez de cuello, confusión, debilidad muscular o parálisis. Las personas mayores de 50 años y quienes tienen determinados problemas de salud presentan mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave.
La temporada de mayor actividad de mosquitos en Los Ángeles suele extenderse de junio a noviembre. Ante el incremento de casos, autoridades recomendaron utilizar repelente contra insectos, eliminar recipientes con agua estancada y mantener en buenas condiciones albercas y spas.
También pidieron revisar que las puertas y ventanas cuenten con mosquiteros correctamente instalados y sin agujeros que permitan el ingreso de mosquitos.
El virus del Nilo Occidental es endémico de la región y constituye la enfermedad transmitida por mosquitos más común entre los habitantes del condado de Los Ángeles.