La quema de basura no solamente representa un riesgo de incendio, también puede afectar el aire que respira la población. Ante esta situación, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (SMADS) llamó a los ciudadanos a evitar encender fuego en basureros clandestinos y realizar quemas a cielo abierto.
Más allá de ser una práctica ilegal, la quema de desechos —incluyendo plásticos, llantas, muebles y residuos orgánicos— libera al aire que todos respiramos sustancias altamente tóxicas. Estas partículas nocivas no conocen fronteras y afectan de manera desproporcionada a los más vulnerables: niñas y niños, adultos mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
La acumulación de residuos en lotes baldíos, cañones y drenes son un riesgo para la población en general y el ecosistema. Cuando estos desechos son incendiados, el humo tóxico se estanca en las zonas habitacionales, degradando la calidad del aire y aumentando drásticamente el riesgo de incendios descontrolados que pueden alcanzar viviendas, destruir el patrimonio de las familias y poner en peligro la integridad física de quienes viven cerca.
La protección del medio ambiente comienza con acciones preventivas y responsables en nuestra vida diaria. Para detener este problema, la SMADS hace las siguientes recomendaciones esenciales:
-No arrojes basura, escombros, llantas o muebles en lugares no autorizados. Los espacios públicos, lotes baldíos y cañones no son basureros.
-Nunca quemes basura. Esta práctica, además de ilegal, es una fuente de enfermedades respiratorias graves a largo plazo. Utiliza los sitios de disposición autorizados.
-Si eres propietario de un predio, mantenlo limpio, bardeado y libre de maleza para evitar que se convierta en blanco de acumulación de basura.
-Si eres testigo de un basurero clandestino o de una quema activa, tu denuncia es vital para prevenir tragedias. Repórtalo inmediatamente al 911
-En el caso de empresas o comercios se puede reportar a través de nuestra plataforma oficial.
-Separa tus residuos y respeta estrictamente las rutas y horarios de recolección de tu comunidad.
La salud es responsabilidad de todos. Al evitar estas prácticas, no solo estamos cumpliendo con la ley, estamos protegiendo el aire que respiramos y construyendo una ciudad más segura y habitable para el futuro.