El impulso de senderos turísticos homologados puede contribuir a diversificar la oferta de Baja California, atraer visitantes con nuevos motivos para viajar y llevar los beneficios económicos del turismo a comunidades y regiones que se encuentran fuera de las rutas tradicionales, destacó Andrés Martínez Bremer, presidente de Proturismo de Ensenada.
Explicó que el senderismo debe observarse también como un producto turístico capaz de integrarse a segmentos ya posicionados en el estado, como la gastronomía, el vino, la cerveza artesanal, la naturaleza, la pesca deportiva y los eventos.
Actualmente, Baja California cuenta con 20 senderos señalizados y balizados, como resultado de un proceso que incluye infraestructura, equipamiento, capacitación, promoción y elaboración de criterios técnicos para su operación.

Martínez Bremer señaló que uno de los efectos de esta actividad es la generación de consumo alrededor de las rutas, debido a que quienes las recorren requieren servicios como transportación, alimentos, hospedaje, equipo y, dependiendo de las características del recorrido, acompañamiento de guías especializados.
“Cuando desarrollamos correctamente una ruta no solamente estamos ofreciendo un lugar para caminar. Estamos creando una cadena en la que pueden participar guías, pequeños negocios, comunidades rurales, restaurantes, hoteles y distintos prestadores de servicios”, explicó.
Indicó que otro de los beneficios es la posibilidad de ampliar la estancia de quienes ya visitan Baja California por otros productos turísticos.
Un visitante que llega por gastronomía, vino o algún evento puede incorporar una caminata a su itinerario, mientras que una persona atraída originalmente por actividades de naturaleza puede conocer restaurantes, productores, hoteles y otros servicios durante su estancia.

El modelo desarrollado en Baja California tiene antecedentes de más de una década y permitió avanzar en la homologación de criterios para señalización y equipamiento de rutas. Documentos oficiales del Gobierno del Estado registran desde años anteriores la adopción de sistemas especializados y la capacitación de personal para equipar senderos, además de su utilización como referencia en otras entidades.
Entre los recorridos incorporados a esta oferta se encuentran Nawapa N’Piy Waamp–Mis Tiós, Mat Kiñush–Tierra Bonita, Mat Kuatey–Cerro Grande, El Pacífico, Parque Metropolitano y La Rumorosa, con diferentes características y grados de dificultad.
Martínez Bremer consideró que el crecimiento de este segmento debe acompañarse de información, mantenimiento, señalización, capacitación y medidas de seguridad para los visitantes.
Agregó que utilizar rutas oficiales, conocer previamente su grado de dificultad, revisar las condiciones meteorológicas y contar con agua, protección solar, alimento, botiquín, lámpara, teléfono con batería y equipo adecuado forman parte de las medidas que deben adoptarse antes de iniciar un recorrido.
También señaló que el desarrollo económico relacionado con el senderismo debe mantenerse vinculado con la conservación de los espacios naturales y el respeto hacia las comunidades donde se encuentran las rutas.
“Tenemos territorio, diversidad y rutas. El siguiente paso es lograr que más bajacalifornianos las conozcan y que quienes nos visitan encuentren en ellas otra razón para quedarse más tiempo, recorrer otras zonas, consumir servicios locales y lograr que se enamoren y no se cansen de regresar”, concluyó Martínez Bremer.